La industria del automóvil europea prácticamente ha descartado el uso de la pila de hidrógeno, a diferencia de los fabricantes asiáticos como Hyundai y Toyota que apuestan por esta tecnología. Sin embargo, admite a regañadientes que serían viables en cierto tipo de transporte. En particular en los que van de punto a punto, incluidas las flotas de camiones que tienen rutas prefijadas y vuelven a una base de operaciones.