Los anuncios de las petroleras se han convertido en verdaderos shows virtuales de tecnologías renovables. El compromiso de cero emisiones netas en la extracción de hidrocarburos induce a pensar que el resultado de la labor de las compañías no produjera emisiones. Y sin embargo, hasta ahora han conseguido mantener un perfil bajo…y librarse de las denuncias de greenwashing. Pero las grandes ONGs internacionales comienzan a responder.

El presidente de Repsol, Josu Jon Imaz, finalmente ha difundido el alcance de los proyectos que su empresa ha propuesto al Plan de Recuperación y Resiliencia pagado con los fondos europeos: 30 proyectos valorados en 5.900 millones de euros. Eso si, no se ha extendido en qué tipo de unión temporal de empresas los sostendrían, ni cuántas empresas colaboradoras participarían en su propuesta.

Las grandes empresas han presentado ya sus proyectos para obtener Fondos de Recuperación. Sin embargo, la gestión se retrasa y todavía no se sabe siquiera la forma que tendrán los concursos públicos. El retraso puede afectar de lleno al calendario económico. Estamos a poco de que las inquietudes en el sector comiencen a golpear la puerta del cancerbero de la presidencia. Y mientras, entre Bruselas y Karlsruhe todo pende de un hilo.

La refinería de Galp en Matosinhos (Oporto) tiene previsto el cese de actividad en los próximos meses. Una delegación de los sindicatos y representantes de Galp han explicado en sesión parlamentaria a los diputados portugueses las consecuencias del cese de actividad en esa unidad y presentado una alternativa verde que permitiría su continuidad.