Como parte del paquete de medidas que la Comisión Europea tiene previsto anunciar el 14 de julio Bruselas debate una Directiva de Eficiencia Energética renovada que fijaría objetivos más estrictos al comportamiento energético de los edificios del bloque. El parque de edificios representa más de un 33% de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea y suponen un 40% del consumo energético.

La arquitectura bioclimática como especialidad es tan antigua como las ciudades romanas, aunque no tuviera ese rótulo. Pero entre la arquitectura y el mercado de la vivienda hay una mediación: la industria de la construcción, que se gobierna por el criterio de maximizar sus beneficios y jamás ha tenido en cuenta la eficiencia energética sino la repercusión del precio del suelo sobre el metro cuadrado de obra para determinar el precio final de la vivienda y su margen de beneficio. La preocupación bioclimática es minoritaria y en general desarrollada por los pequeños estudios de arquitectos que no están en la escala industrial de la construcción.