Un globo sonda en el desierto pandémico

Ayer asistimos al lanzamiento de un globo sonda que dividirá posiblemente en dos a las tres grandes instituciones europeas: la propuesta de un nuevo modelo fiscal verde basado en gravar la venta de bienes en función de su huella de carbono. El modelo elegido se argumenta por sus efectos transformadores pero también tiene un paralelo evidente en el modelo elegido ayer por el Parlamento para gravar las importaciones desde fuera de la Unión. El elemento común: no dejar que las multinacionales puedan eludir los impuestos verdes como eluden los de sociedades.