Vestas pretende recuperar terreno en grandes turbinas off-shore

La subasta eólica marina británica alertó sobre la posible existencia de una burbuja de activos renovables... y sobre una crisis eólica por venir. La subasta eólica marina británica alertó sobre la posible existencia de una burbuja de activos renovables... y sobre una crisis eólica por venir.

La subasta en Reino Unido para generación eólica en Inglaterra y País de Gales esta semana adjudicó proyectos por importe de 8.800 millones de libras pagaderos en 10 años. De este dinero un 25% corresponden a la Corona de Reino Unido (RU). Pero más allá del detalle de que la reina Isabel II sea la propietaria del lecho marino de las islas británicas e Irlanda del Norte, el precio para proyectos por un total de 8 Gigavatios de nueva potencia, capaces de dar electricidad a 7 millones de viviendas, ha dejado perplejo al sector. Otro dato relevante de la subasta ha sido la presencia de las petroleras que han pagado una prima colosal por entrar en la primera subasta de generación eólica off-shore en un década en RU. Vestas, que es el principal fabricante de turbinas generadoras en tierra firme, ha aprovechado la coyuntura para anunciar la fabricación de la turbina V-236 de 15 MW.

La subasta en Reino Unido para generación eólica en Inglaterra y País de Gales adjudicó esta semana proyectos por importe de 8.800 millones de libras pagaderos en 10 años. De este dinero un 25% corresponde a la Corona de Reino Unido (UK). Pero más allá del detalle de que la reina Isabel II sea la propietaria del lecho marino de las islas británicas e Irlanda del Norte, el precio para proyectos por un total de 8 Gigavatios de nueva potencia, capaces de dar electricidad a 7 millones de viviendas, ha dejado perplejo al sector. Otro dato relevante de la subasta ha sido la presencia de las petroleras, que han pagado una prima colosal por entrar en la primera subasta de generación eólica off-shore en una década en Gran Bretaña. Vestas, que es el principal fabricante de turbinas generadoras en tierra firme, ha aprovechado la coyuntura para anunciar la fabricación de la turbinaV-236 de 15 MW.

El desarrollo de la generación eléctrica eólica off-shore se ha convertido en uno de los puntales del desarrollo de la electricidad renovable por infinidad de motivos. El más destacable: la posibilidad de utilizar zonas de vientos frecuentes con generadores de muy grandes dimensiones una vez que se han superado los problemas técnicos para el anclaje de estos equipos o sus sistemas de flotación.

La carrera tecnológica

La empresa danesa, que tiene una fuerte presencia en el sector on-shore, se encontraba considerablemente retrasada respecto a sus competidores en las grandes turbinas, fundamentalmente General Electric y Siemens Gamesa. Para superar esta situación y colocarse a la cabeza de este segmento la empresa ha desarrollado un nuevo equipo que supera a los de sus competidores y le da la supremacía en el sector, aunque de forma transitoria. Fuentes de la empresa señalan que la tecnología de la nueva turbina establece un nuevo nivel, un banco de prueba, en materia de rendimiento y reducción sostenida de costes.

Eleva el listón en términos de innovación tecnológica e industrialización para la generación eólica, en favor de construir escala. Mediante el apalancamiento de la extensa tecnología probada de Vestas la nueva plataforma combina innovación con certeza para ofrecer liderazgo en materia de perfomance al mismo tiempo que extrae beneficio de construir sobre la cadena de suministro de nuestra cartera completa de productos. La nueva plataforma off-shore constituye un cimiento sólido para futuros productos y mejoras. El presidente y consejero delegado de Vestas, Henrik Andersen, señaló que «el viento off-shore jugará un papel integral en el crecimiento de la energía eólica y el V236-15.0 MW será un elemento impulsor en este desarrollo al reducir los costes de la energía lo que hará a nuestros clientes más competitivos en las subastas off-shore que están previstas en el futuro».

Anders Nielsen, jefe de tecnología de Vestas sobre el V236-15.0 MW

La lucha por desarrollar turbinas más grandes tiene como objetivo reducir la cantidad de aerogeneradores por parque eólico bajando costes. Por otro lado un incremento de la eficiencia en los rotores y los sistemas de estas grandes turbinas abaratan los costes de la generación y hacen más rentable su explotación. Este modelo tiene el área de barrido más grande del mundo excediendo los 43.000 metros cuadrados extendiendo las fronteras de la producción de energía eléctrica por viento hasta los 80 GW año, suficiente para dar electricidad a 20.000 familias europeas y ahorrar más de 38.000 toneladas de CO2 lo que equivale a sacar de la carretera a 25.000 coches con pasajeros cada año.

Las palas de la turbina tienen una longitud de 150 metros y el área cubierta por cada rotación equivale a seis campos de fútbol, de acuerdo con fuentes de la empresa. La batalla por la dimensión en materia de turbinas de generación está directamente dirigida a la reducción de costes por parte de los operadores que acuden a las licitaciones para superficies off-shore en las que se desarrollarán los futuros parques eólicos marinos.

Los precios

Pero los precios de la última subasta en Reino Unido han creado cierto malestar en el mercado. Las fuentes del sector atribuyen los altos precios a la prima que las petroleras están dispuestas a pagar para diversificar su negocio y entrar en la energía renovable.

Consorcios encabezados por BP y Total se aseguraron tres de los seis proyectos a subasta. La subasta atrajo además a otros nuevos promotores antes ausentes en el mercado británico. Para BP esta es la primera operación en eólicas en Reino Unido, aunque la empresa el año pasado compró a la noruega Equinor en 1.100 millones de dólares operaciones en Estados Unidos para iniciar su cartera en el sector.

Todo parece indicar que la diversificación de las petroleras hacia la energía renovable puede tener efectos perversos en los precios que se sumarán a los costes de generación en una factura que acabará pagando el consumidor.

BP resultó el mayor ofertante en un grupo con la alemana EnBW y se adjudicó dos proyectos por 1,5 Gigavatios cada uno. Esa oferta superó en un 65% la segunda mayor de esta subasta, lo que supone una sobrevaloración considerable. Otros ofertantes exitosos fueron Green Investment Group de Macquarie asociado a Total para esta oferta, la eléctrica alemana RWE y un grupo formado por Flotation Energy de Reino Unido y la española Cobra Instalaciones y Servicios.

Los analistas consideraban que el alto precio pagado por las concesiones sumado a los extraordinarios costes de construir parques eólicos marinos va a provocar problemas en el retorno de estas inversiones y va a extender el periodo hasta la obtención de beneficios de forma excesiva. El nuevo consejero delegado del grupo promotor danés Orsted advirtió el miércoles 10 que los precios extremadamente altos pagados en la subasta británica esta semana crean el riesgo de que la generación por viento se haga menos competitiva que otras tecnologías renovables o el viento en tierra firme. El ejecutivo de Orsted, Mads Nipper, dijo al Financial Times que esta situación era penosa porque la generación eólica off-shore tiene un inmenso potencial en Europa y en todo el mundo. Orsted anunció ayer que su empresa ha decidido entrar en el mercado eólico off-shore de Polonia en pleno desarrollo de la mano de la eléctrica estatal PGE.

Fuentes del sector advierten además que precios excesivamente altos van a encarecer el producto final, es decir la energía eléctrica, para el consumidor porque los promotores deberán recuperar sus mayores costes de alguna forma. Los analistas esperan que la puja al alza siga por parte de los mismos competidores en particular cuando Reino Unido convoque las subastas de subsidios en las que los promotores de los complejos eólicos off-shore intentan obtener del Gobierno un precio garantizado por kilovatio producido, con el fin de asegurar un flujo de ingresos que les ayude a amortizar los costes, aunque será en el muy largo plazo.

Todo parece indicar que la diversificación de las petroleras hacia la energía renovable puede tener efectos perversos en los precios que se sumarán a los costes de generación en una factura que acabará pagando el consumidor. Mientras tanto Vestas espera salir de una posición de desventaja frente a sus competidores en materia de grandes turbinas, terreno en el que había quedado rezagado.